Ciencias de la Salud


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Soy un paciente diabético, ¿qué puedo hacer por mí?

Creado por Marta Gil Ortega, Ana M. Puga y Beatriz Somoza el 11 de noviembre de 2019

Debido al alarmante aumento de la incidencia de diabetes, la Federación Internacional de Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) instauraron en 1991 el Día Mundial de la Diabetes (DMD) con el objetivo de dar a conocer las causas, los síntomas, el tratamiento y las complicaciones asociadas a dicha patología. Desde entonces, el DMD se celebra cada año el 14 de noviembre en conmemoración del aniversario de Frederick Banting, que en colaboración con Charles Best, sentaron las bases para el descubrimiento de la insulina. Desde la web oficial del DMD se lanzan numerosas iniciativas entre la que destaca, por ejemplo, el acceso online a un test para calcular el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en 10 años.

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¿Qué es la diabetes y por qué nos preocupa?

La OMS define la diabetes como “una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. El efecto de la diabetes no controlada es la hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre).”

Actualmente se han definido tres tipos de diabetes (DM): la diabetes tipo 1 (DM1) que se caracteriza por la ausencia de síntesis de insulina, la diabetes tipo 2 (DM2) debida a la incapacidad del organismo para utilizar la insulina de forma eficaz y la diabetes gestacional que se caracteriza por la aparición de hiperglucemia durante el embarazo.

La FID prevé que la prevalencia de diabetes en Europa ascienda al 9.8% en el año 2025, de los cuales más del 90% presentarán DM2. En España más de 4 millones de personas son diabéticas, y de ellas la mitad no están diagnosticadas. La DM se considera una de las primeras causas de ceguera, daño renal, amputaciones no traumáticas, cardiopatía isquémica, accidente cerebrovascular o isquemia arterial periférica. Actualmente, se marcan dos objetivos clínicos: i) identificar a los pacientes que presentar mayor riesgo de desarrollar DM, especialmente DM2, con el fin de establecer un diagnóstico temprano y ii) establecer un tratamiento eficaz, es decir, multifactorial (conocimiento de su enfermedad, patrones de estilo de vida y alimentarios y adherencia al tratamiento farmacológico). La DM es una enfermedad integral, por lo que requiere atención desde distintos niveles asistenciales y por parte de todos los profesionales sanitarios (médicos de atención primaria, endocrinos, nutricionistas, farmacéuticos…). En este contexto, la Oficina de Farmacia Comunitaria tiene un papel destacado por su cercanía al paciente. El farmacéutico puede participar en el diagnóstico precoz, el seguimiento y la adherencia al tratamiento farmacológico, éste es uno de los principales problemas en el control de la DM, especialmente en la DM2. Igualmente, su papel es fundamental en la formación del paciente en cuanto al correcto uso de: i) los medicamentos, ii) los nuevos dispositivos para la administración de insulina (plumas, infusores y bombas subcutáneas), iii) los aparatos para determinar la glucemia capilar (glucómetros, medidores de glucosa continuos o flash) o iii) las aplicaciones en los teléfonos móviles específicas para el control de la DM; además, de aconsejar sobre hábitos saludables.

Recomendaciones al paciente diabético

Conseguir un mejor control y prevención de la DM depende también del compromiso del propio paciente. En este sentido, el paciente diabético debe incluir en su rutina diaria una serie de hábitos que contribuyen a lograr un mejor control metabólico de su enfermedad. Entre ellos caben destacar los siguientes:

  1. Control de la Glucemia.
  2. Control del peso corporal bajo supervisión de un médico/nutricionista
  3. Recomendaciones dietéticas generales:
  • Dieta equilibrada, flexible y adaptable a los hábitos personales, con un aporte adecuado y controlado de proteínas e hidratos de carbono, alto contenido en verduras, hortalizas, legumbres y fibra y bajo aporte de grasas saturadas, colesterol y sal.
  • Especialmente en DM1 es importante consumir, preferentemente, alimentos con índice glucémico bajo (ej. lentejas, judías, avena, pan, arroz y pasta integral…) y evitar los de índice glucémico alto (ej. pan blanco, arroz, patata, …) para evitar subidas rápidas de la glucemia.
  • Planificación y distribución de la dieta de forma regulada a lo largo del día y adecuada al régimen insulínico, si procede.
  • Educación sobre la dieta al paciente y a su entorno familiar.
  • Uso preferente de alimentos naturales (no procesados).
  • Evitar el consumo de alcohol.
  • Diabetes
  1. Ejercicio físico moderado y regular: comenzar por ejercicio moderado (caminar, montar en bicicleta) e ir aumentando progresivamente, al menos 3/4 días a la semana durante 45-60 minutos. Especial precaución en DM1 por mayor riesgo de hipoglucemia. Se recomienda hacer deporte en compañía.
  2. Autocuidado de los pies: inspección diaria de los pies para detectar ampollas, hemorragias, zonas enrojecidas o cambio de color en la piel, maceraciones o grietas interdigitales. Se utilizará un espejo para la inspección de la planta del pie y del talón.
  3. Revisiones periódicas según las recomendaciones de su médico