Ciencias de la Salud


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¿Pero porqué tengo que cursar esta asignatura si no tiene nada que ver con mi titulación? Justificar razonadamente la respuesta.

Creado por José Miguel Cárdenas Rebollo el 22 de octubre de 2019

Al comienzo de todos los cursos siempre toca la misma pregunta recurrente, ¿porqué tengo que estudiar estadística si esto yo no lo voy a usar nunca? Y siempre tenemos que dedicar algún tiempo en nuestras clases a explicar el por qué tiene su importancia. Además, pienso, si la estadística tiene un día de celebración (20 de octubre), aunque realmente sólo se celebre en los años múltiplos de cinco y por tanto cada cinco años, será por algún motivo, ¿no?, igual hasta es importante y seguramente, más de lo que podemos pensar, ya que la estadística la utilizamos en multitud de ocasiones en nuestra vida diaria, y la mayoría de las veces, ni nos damos cuenta.

La estadística, nombre acuñado por el profesor alemán Gottfried Achenwall a mediados del siglo XVIII, proviene del término alemán Statistik, ciencia del estado, y lo cierto es que tal y como la conocemos en la actualidad, es una disciplina relativamente joven, ya que fue la unión de otras dos que hasta esa época evolucionaron de forma separada.

Por un lado, estaba lo que hasta entonces se llamaba estadística, mucho más antigua, puesto que en sus orígenes se utilizaba exclusivamente con fines estatales, ya que, por ejemplo, se observó la necesidad de tener información sobre las características de la población para, entre otros, gestionar el pago de impuestos, reclutamiento de soldados, reparto de tierras, servicios públicos, etc.

Realmente el origen de la estadística se remonta a los comienzos de la historia, ya que se han encontrado representaciones gráficas y otros símbolos en pieles, rocas, palos de madera y paredes de cuevas, con el fin de contar personas, animales o cosas.

El emperador chino Yao. Pintura sobre seda, dinastía Song. Museo Nacional del PalacioLos babilonios hacia el 3000 a.C. usaban tablillas de arcilla para recopilar datos sobre producciones agrícolas o trueques.

Los egipcios analizaban datos de población y renta, incluso mucho antes de construir las pirámides (siglo XXXI a.C.).

Los Asirios crearon una biblioteca, llamada Nivine, sólo para recopilar importantes datos estadísticos, como los datos médicos, entre otros.

En la Biblia, por ejemplo, en el libro del Pentateuco, llamado Números, se habla de un censo realizado por Moisés, “Haz un censo general de toda la asamblea de los hijos de Israel, por familias y por linajes, describiendo por cabezas, los nombres de todos los varones aptos para el servicio de armas en Israel”.

En China, hace más de 40 siglos, se narra como el Rey Yao mandó hacer una estadística agrícola, industrial y comercial.

Los Griegos efectuaban periódicamente censos de población con fines tributarios, sociales y militares.

Los Romanos, ya no sólo se limitaron a censos, sino a recoger otro tipo de información, como nacimientos, defunciones, matrimonios, riqueza de las tierras conquistadas, recuento de ganado, entre otros.

En la Edad Media, sin embargo, fue donde menos aportaciones se realizaron a la estadística.

Y llegando a la Edad Moderna, es donde se comienza a dar forma a la estadística actual. Por ejemplo, John Graunt, considerado uno de los fundadores de la estadística moderna, realiza las primeras predicciones sobre futuros nacimientos y defunciones, basándose en datos recogidos con anterioridad, o Gaspar Neumann, que consiguió demostrar con datos y un arduo trabajo, que no era cierta la creencia popular de que en los años terminados en 7 moría más gente que en el resto.

Por otro lado, mucho más reciente, siglo XVII, apareció la probabilidad, una disciplina algo más especial, sobre todo por las motivaciones que impulsaron su nacimiento y desarrollo. La historia de los avances en la ciencia, normalmente va asociado a trabajadores abnegados que se sacrifican por entender el funcionamiento del mundo, la salud, etc. Sin embargo, la probabilidad surgió del interés de algunos personajes de vida ociosa, interesados en saber la mejor estrategia para ganar en los juegos de azar.

Así, uno de los primeros trabajos en este campo, fue el encargado a Galileo en 1620, por un aristócrata, acerca de cuál sería el número más probable al sumar los resultados obtenidos al lanzar tres dados, ya que se creía que era 10 u 11. Galileo escribió un informe de cuatro páginas razonando y concluyendo que efectivamente era así. Parece sorprendente pensar cómo se había llegado a intuir que esto era así.

 Poco después, en 1654, una de las primeras discusiones en términos matemáticos, fue la realizada por Fermat y Pascal ante el problema que les planteó el Caballero de Meré, sobre cuál sería la forma más justa de repartir el importe de una apuesta, si el juego se tenía que interrumpir antes de llegar al final y ganaba la apuesta el primero que hubiera ganado tres partidas, aunque finalmente el juego se suspendía cuando iban 2 a 1. Los dos matemáticos estuvieron de acuerdo en que lo más razonable es que se llevara tres cuartas partes del premio el jugador que había ganado dos partidas. Parece lógico si lo piensas.

Finalmente, en el siglo XIX la unión de estas dos disciplinas, la antigua estadística y el cálculo de probabilidades dio lugar a la estadística moderna, abriendo un abanico importante de posibilidades, tales como poder demostrar que existe una relación entre las diferentes variables de un estudio, la comprobación de hipótesis, algo que es fundamental, por ejemplo, en el ámbito científico.

Dos de los primeros ejemplos sobre esto, fueron:

  1. En 1849, durante una de las epidemias de cólera más virulenta de la historia, el médico John Snow afirmó que el cólera se transmitía por el agua y no por el aire, como siempre se había pensado y que había hecho que mucha gente se desplazara a diferentes sitios. Lo cierto es que, en un principio, no se le hizo demasiado caso y el número de fallecimientos era cada vez más elevado, hasta que tras un minucioso trabajo de campo, comentó:

“Al estudiar la zona, hallé que casi todas las muertes habían tenido lugar a poca distancia de la fuente de la calle Broad. Sólo diez de las muertes se produjeron en casas, cuya fuente de agua más próxima no fuera aquella. En cinco de estos casos, la familia me comentó que prefería el agua de la fuente Broad, a la de la que tenían más cerca, y en otros tres, descubrí que las víctimas, unos niños, pasaban por la fuente de camino a la escuela.”

 

Aun así, todavía no se le dio mucha credibilidad, y un 7 de septiembre, con la epidemia todavía en su punto álgido, Snow aportó a las autoridades sus últimos hallazgos, pero sobre todo presentó un gráfico de la zona. Este es un ejemplo de las primeras veces que se conoce de la utilización de una representación gráfica, en la que había marcado el número y localización de las víctimas.  Al día siguiente la fuente de agua fue retirada.

 

             2. En la misma época, 1853, Inglaterra declaró la guerra a Rusia. Fue el principio de la guerra de Crimea y causó miles de muertos.

Como fue la primera guerra documentada gráficamente se pudo ver las malas condiciones en las que estaban los soldados y la mala gestión que se estaba realizando de la mayoría de los recursos. Esto produjo una gran indignación en la opinión pública, lo que hizo que el gobierno británico enviara un cuerpo de enfermeras bajo la dirección de Florence Nightingale.Florence Nightingale, by Kilburn, circa 1854.

Cuando ésta llegó, el caos era total, observando que la mayoría de las defunciones eran debidas a enfermedades infecciosas y no a las propias heridas con las que llegaban los heridos. Vio, entendió y documentó con datos, la asociación que había entre la masificación de enfermos y la tasa de mortalidad. Centró sus actuaciones en mejorar la limpieza, nutrición y cuidados de los enfermos. El resultado fue que a la llegada de Florence Nightingale, un soldado herido en el campo de batalla tenía más probabilidades de fallecer si era trasladado a un hospital, que si se quedaba en el frente. Pero al final de la guerra y tras los cambios introducidos por ella, la mortalidad bajó del 40 al 2%.

Por tanto, Florence supo elegir los datos que mostraban la realidad tal como era, realizando el análisis y comparaciones adecuadas para entender cuál era el problema y cuáles las medidas que se debían tomar. Salvó muchas vidas y fue la primera mujer admitida en la Royal Statistical Society británica.

Aun así, todavía hay mucha gente que desconfía de la estadística y la atacan diciendo cosas como, que es la ciencia capaz de explicar, “cómo si tú te comes dos pollos y yo ninguno, nos hemos comido uno cada uno por término medio” o que “si un hombre tiene los pies dentro de un frigorífico y la cabeza dentro de un horno, tiene una temperatura corporal media ideal”.

Pero lo cierto es que el científico trata de estudiar el mundo que le rodea, enfrentándose a un mundo lleno de variabilidad y que dificulta el poder determinar el comportamiento de las cosas.

Por todo ello, la única herramienta disponible e imprescindible que le permite el poder seguir generando conocimiento nuevo y, por tanto, evolucionando, es la ESTADÍSTICA (Rama de las matemáticas que estudia el azar).

y si todavía quieres saber más de estadistica:

Grima, Pere. Los secretos de la estadística. La certeza absoluta y otras ficciones. 1ª ed. RBA. Colección El mundo es matemático. 2010

INE. Instituto Nacional de Estadística. Portal Explica

Ruiz Muñoz, David. Manual de estadística, Eumed, 2004

Ross, Sheldon M. Introducción a la estadística, Reverte, 2007.