Ciencias de la Salud


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10 claves para evitar la incontinencia urinaria y otras patologías perineales

Creado por Dra. Myriam Cabrera Guerra el 05 de septiembre de 2019

En este post te vamos a ayudar a detectar los factores de riesgo que posees para padecer un trastorno del suelo pélvico en el futuro.

Pero comencemos por lo básico, ¿Qué es el suelo pélvico y para qué sirve?

suelo_pelvico

Para la que no lo sepa, el suelo pélvico es la zona inferior de la pelvis y se trata de un conjunto de estructuras que sostienen las vísceras del abdomen y de la pelvis (vejiga, útero y recto). Esta no es la única función que posee ya que contribuye en las relaciones sexuales, parto, en la micción y defecación, soporta y reparte las presiones intraabdominales.

¿Cuáles son los trastornos más frecuentes?

En la zona perineal podemos encontrar patología que seguro has oí­do como:

Incontinencia urinaria (pérdidas de orina), fecal (fugas de heces) e incontinencia a gases (escapes de gases de forma involuntaria).

Prolapsos (descenso de alguna ví­scera) vaginal, vesical y rectal

Dolor pélvico debido a la menstruación (dismenorrea), a tejido cicatricial (por ejemplo, tras una cesárea), dolor en las relaciones sexuales (dispareunia), entre otros.

Factores de riesgo

Existen bastantes factores de riesgo para padecer patologí­a del suelo pélvico pero el que más sorprende siempre es el hecho de ser mujer, sí sí, has leído bien. Anatómicamente nuestras estructuras son diferentes a la de los hombres y eso desafortunadamente facilitará en el futuro el descenso visceral (prolapso) y/o la incontiencia.

Si a esto le añadimos el embarazo, el parto, menopausia, estreñimiento, predisposición genética a alguna patología pélvica, tabaquismo, deporte, sobrepeso, etc es cuando no planteamos ¿por qué no hemos nacido hombres?

No te alarmes por esta información ya que si conoces cuáles son tus factores de riesgo podrás evitar alguno y de esa forma prevenir la aparición de trastornos pélvicos.

Como hemos explicado antes existen diversos factores de riesgo, alguno no los podemos modificar, haber nacido mujer, los factores hereditarios, ser pelirroja (tienen mayor predisposición porque a nivel tisular son más laxas), o envejecer (menopausia), haber recibido algún tratamiento de radioterapia o cirugía pélvica.

Estas son las claves para hacerlo:

  • Realizar actividad física regular, pero ten cuidado con el deporte que prácticas. Evita los que son de alto impacto como carrera o crossfit, así­ como los abdominales clásicos, son muy lesivos para el periné.
  • Evita el estreñimiento. Para ello debes mantener una dieta rica en fibra, beber agua y realizar deporte.
  • Cuida tu postura. Esto te ayudará para evitar otras patologí­as musculares, pero en el caso del periné o el abdomen una curva lumbar muy pronunciada también es un factor de riesgo para esta zona.
  • No utilices bolas chinas si acabas de dar a luz o si tienes incontinencia urinaria. Esta es una herramienta de apoyo al tratamiento, pero antes de utilizarlas es recomendable que te valore un profesional que revise si tu tono perineal es adecuado para su uso.
  • No al stop-pipi. No contraigas el suelo pélvico mientras orinas ya que podrías alterar el reflejo de vaciado de la vejiga.
  • Mantén un buen tono abdominal y perineal siempre. Realiza ejercicios del transverso abdominal y contracciones del periné de manera regular. Si tienes pensado quedarte embarazada es fundamental preparar tu zona abdominal y perineal para los cambios que se van a producir. Para ello es probable que necesitas de la ayuda de un fisioterapeuta especializado para que te enseñe cómo hacerlos.
  • No engordes. Con el paso de los años es frecuente que las mujeres aumentemos de peso, con el embarazo y la menopausia esto se ve incrementado de manera más evidente. Cuida la dieta, haz deporte y mantén a raya el estrés.
  • Recupera tu estado tras el parto. Tras el parto mantener un reposo relativo las dos primeras semanas y a partir del mes acudir a un fisioterapeuta para que evalúe el estado de la musculatura abdominal y perineal.
  • No fumes.  Los fumadores son más propensos a toser o padecer enfermedades pulmonares, esto es muy lesivo para el periné pues aumenta mucho la presión sobre las visceras y facilita los prolapsos.
  • ¿A qué te dedicas? Hay ciertos trabajos que facilitan la aparición de la patologí­a perineal, trabajos en los que hay que coger pesos (reponedoras, auxiliares de hospital) hacen que la presión intraabsominal aumente también. Contacta con un profesional de la fisioterapia para que te enseñe qué puedes hacer para mitigar los efectos de esta sobre carga.

Siempre finalizo de la misma manera cuando doy una charla o una clase, la información es prevención, y es que en realidad la clave de que tu suelo pélvico esté en forma la tienes tú, si sabes qué puedes hacer para prevenir la disfunción habrá muchos factores que puedas controlar y esto podrá garantizar la "buena salud"  de tu suelo pélvico.

Recuerda que, si tienes molestias de algún tipo en la zona pélvica, te ves identificada con alguna patologí­a descrita o quieres que te evalúen el estado de tu periné, acude a un fisioterapeuta especializado en la zona pelviperineal.